domingo, marzo 21, 2004

Desde la nube púrpura al final del sueño donde las bestias dentadas con marfil acechan a través del umbral, vislumbras terrores del mundo antes del hombre erecto, caen sobre tí los ojos y las masas resbalosas. No es un sueño eres uno de ellos, uno de los oprimidos, usurpador de cuerpos de carne y sangre, de estelas y universos, de dioses del mar dormidos y antaños murciélagos descarnados.

Natasha

No hay comentarios.: